22 de junio de 2012

Iker Smith comparte experiencias



* El virtuoso guitarrista, quien también tocó para Michael Angello, estuvo en Oaxaca para ofrecer un clínica de guitarra


Coco Metal

Iker Smith, ex Crystal y Acero, impartió el fin de semana una breve, pero sustanciosa clínica de guitarra, en reconocida casa de instrumentos de la ciudad, a donde varios liros de la escena local acudieron.

Traído por guitarras Washburn, el guitar-hero mexicano compartió con La Nopalera interesantes palabras sobre su estancia con Crystal y Acero, así como sus nuevos proyectos y actividad actual.

-Iker, buenas tardes ¿Qué guitarristas consideras como tus mayores influencias?
-Que tal Oaxaca y La Nopalera, espero que estén bien; definitivamente a Ritchie Blackmore, aunque también me agrada gente como Neil Schon (Journey), Steve Morse (Deep purple) y John Petrucci (Dream Theater).

-¿Consideras que en México hay guitarristas jóvenes con alguna posibilidad de trascender; hay talento para tocar la guitarra?
-Bueno, gente muy joven no he visto, más bien músicos de edad mediana, como Toño Ruíz (ex Coda), pero si hay potencial.

-¿Tienes alguna referencia de la escena roquera que se desarrolla aquí en Oaxaca?
-Conozco a Cruz Guardián, de hecho, Mandis (guitarrista) y yo somos amigos, aunque le perdí un poco la pista, me gustaría contactarlo de nuevo, me extraño no verlo por aquí hoy, es un maravilloso guitarrista.

-¿Mantienes algún tipo de nexo con Crystal y Acero, es posible que te unas de nuevo o al menos que colabores con ellos?
-Yo forme a Crystal y Acero en el 81 y fui el guitarrista de ese año al 89; los primeros nueve años de la banda, después, forme Los Humanos con Piro (Ritmo Peligroso); también trabaje en los proyectos de Sergio Arau y en fin, como músico de sesión para varios artistas.

-¿Pero te mantienes en contacto con tu antigua banda? Supongo que existe una cordial relación.
-Claro, me sigo llevando bien con ellos, sobre todo con Samuel, el baterista, hace unos años hubo un intento de reunión, pero la falta de tiempo por parte de ambas partes lo impidió.

-Entonces  ¿Podríamos considerar como tu proyecto actual esto, informar a músicos mediante clínicas de nuevos productos y tecnologías sobre el sonido?
- Así es, esto absorbe prácticamente la totalidad de mi tiempo, también soy maestro de música.

13 de junio de 2012

Camino a la grandeza


Cuatro grandes leyendas locales.
  • La escena subterránea local sobrevivió a más de una década de decandencia; hoy, se revitaliza con nueva sangre metalera y proyectos del más alto nivel musical


Dragar Ciavid

Hace muchos años anduvo en circulación un fanzine de manufactura cien por ciento oaxaqueña que abordaba la problemática de la realización de eventos masivos de rock en la ciudad, en la Verde Antequera. De eso hará ya unos 11 ó 12 años. La publicación llevó por nombre “Cronika de una escena muerta”.

El artículo exponía que, ante la falta de una escena subterránea local, es decir, una ambiente que contara con la realización de eventos de heavy metal de forma continua y masiva, no podía haber caldo de cultivo para las nuevas generaciones de rockers.

Esto se traducía en una producción casi nula de agrupaciones oaxaqueñas que tocaran en las filas del heavy metal, del rock, del punk, etcétera. Quizá, por ello, eran pocas las bandas de aquel entonces. De todas ellas, sólo un pequeño y reducido numero –quizás sólo sea una… o dos, a lo mucho–han sobrevivido al paso del tiempo y han logrado mantenerse vigentes, por así decirlo, hasta estos apocalípticos días de estupidez y fraude electoral (comentario final  fuera de contexto, pero me caga esa mamada de la “Democracia”, y más la “Democracia mexicana”).

Sin embargo, algo ha pasado en la Verde Antequera, algo que, desde mi punto de vista, desafía las leyes de toda progresión natural de la evolución. Sin caldo de cultivo y casi nulos espacios donde presentar sus propuestas, la capital oaxaqueña se levanta como un enorme gigante dormido para mostrarnos todas esas prometedoras bandas netamente zapotecas de heavy, death, power, gore, thrash, black y punk, las cuales, parecieran inundar la ciudad.

Herpes, Depressive, Apeiron y el compilado Steel Jaguar.
De todas ellas, más del cuarenta por ciento, casi la mitad, ya cuenta con un disco grabado en diferentes estudios de la ciudad o en algún otro estudio del país y muchas más están a la espera o en planes de poder hacerlo para darlo a conocer a todo el público que se identifique con este apasionante estilo de música.

Pero, ¿cómo es que todo esto ha pasado sin la realización de eventos periódicos? (por motivos más que de sobra conocidos), en los cuales nos visiten bandas de talla nacional o internacional como lo pueden ser Transmetal, Leprosy, Luzbel, Ángeles del infierno o por qué no, la visita de un Helloween, quizás, o un Rhapsody, digo, si a Puebla llegan…o cualquier otro monstruo del heavy metal mexicano que serviría como plataforma de lanzamiento para que estas jóvenes agrupaciones dieran a conocer aún más su propuesta.

Parece que esto no ha sido obstáculo para que las bandas  se formen, ensayen y finalmente entren a grabar su material para darlo a conocer. Sin duda, si la historia fuera diferente y se pudiera tener la realización de eventos masivos de rock y heavy metal, el estatus de esto grupos seria otro. Porque de algo estoy seguro: No es lo mismo presentar tu propuesta musical o disco grabado de canciones originales ante 100 o 200 personas, que hacerlo ante un foro de 2 mil ó 3 mil gentes, y que las condiciones de audio, iluminación, escenario y propaganda, entre otras, sean las adecuadas para que las canciones originales sean apreciadas de una mejor forma y también por una mayor audiencia en condiciones de calidad que catapultaría a estas bandas a niveles que no podemos siquiera sospechar o imaginar.

Aún hay mucho tiempo por delante y, quizás, algo tarde. Trece años después se puede cambiar el final de aquella “Krónica…”, de aquel artículo que nos recetaba esta cruel verdad retacada de realidad: “Ni modo, conformistamente diríamos que es el destino que nos tocó vivir, ilusamente diríamos que hay mucho tiempo por delante, pero realistamente diremos que no hay buen futuro y que sólo trabajando mucho se va a hacer algo que valga la pena”.

Se ha trabajado mucho, aun sin caldo de cultivo, sin la realización de eventos masivos y de la visita de las bandas que ahora hasta parece evitan la capital oaxaqueña; si le sumamos el temor que se vive a nivel empresarial al aventarse a traer una buena banda de rock por las grandes pérdidas económicas que esto significa, aunque cabe aclarar que andan por ahí uno o dos aferrados organizadores que siguen trayendo buenas propuestas underground, aún a pesar de todo esto se puede decir que en Oaxaca hay rock, hay heavy metal, hay una escena en la cual por lo menos tres veces al mes hay eventos de bandas locales.

Lo único que nos queda, como fieles y aferrados fans de este género, es apoyar lo que tenemos, que es bastante, y ver hasta donde se puede llegar. Será interesante leer este artículo dentro de algunos tres, cutro, siete ó diez años en el futuro; ojalá no me equivoque, pero creo que nuestra escena esta camino a una grandeza en cuanto al rock y heavy metal of death local se refiere.

¡¡¡ Salud, Legiones del metal !!!
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P.D. Cualquier comentario, opinión, falta de ortografía, de ideas o cualquier otro asunto relacionado con este articulo bienvenido sea. Podrás estar de acuerdo o no con lo aquí expuesto, pero pues valen la pena las critikas y mejor si es con una buena caguama. ¡¡¡ Hell yeah!!!